A finales del 2011 hubo elecciones generales, los ciudadanos confiaron en el Partido Popular y le dieron una amplia mayoría. En su campaña electoral el PP nunca desveló sus verdaderas intenciones, dijeron tener las soluciones y la medicina que la economía española necesita para salir de la crisis. Prometieron de todo y no han cumplido nada.
Rajoy dijo que no subiría los impuestos, que mantendría el poder adquisitivo de los pensionistas y que crearía empleo. Ha transcurrido un año de su gobierno y nos encontramos con una fuerte subida del IVA, IBI.etc Los pensionistas han perdido poder adquisitivo; hay quinientos mil desempleados más y una seria amenaza de alcanzar el record histórico de seis millones de parados. Un déficit imparable, una recesión firme y un empobrecimiento general. Los servicios públicos esenciales se deterioran por la reducción de gasto público que ha impuesto, se han encarecido los medicamentos, se ha aumentado el ratio de alumnos por aula, se ha extendido el cobro de las tasas judiciales a todos los ciudadanos y se ha frenado la entrada de nuevos beneficiarios de la Ley de Dependencia. Ha rebajado el salario a todos los trabajadores con una subida del IRPF, y a los funcionarios les ha quitado además, una paga extraordinaria y les ha incrementado la jornada laboral. Las protestas en la calle no cesan, es el primer presidente de la democracia que ha sufrido dos huelgas generales en menos de 12 meses y tiene en pie de guerra a médicos, profesores, jueces, abogados, y artistas.
Cuando el Partido Popular estaba en la oposición puso el grito en el cielo ante el recorte de inversiones. Ahora, Rajoy ha olvidado el griterío y la algarabía que montaron y ha puesto la investigación bajo mínimos, las inversiones en infraestructuras han pasado a mejor vida, y con sus recortes se ha cargado los sistemas públicos de sanidad, educación y servicios sociales.
O sea, hasta que el PP ganó las elecciones donde sus líderes decían digo, ahora dicen diego, y tergiversan el lenguaje para justificar sus acciones. Rajoy dice que con su gobierno no hay recortes, hay ajustes. Que no hay despidos, hay finalización de contratos. Que no se privatiza la sanidad, que se hace más eficiente. Y que no se privatiza la educación, que se refuerza la enseñanza privada. etc.
Ya está aquí el año 2013, y las perspectivas siguen siendo de nubarrones oscuros, será mejor pensar que el 2014 será un buen año. Lo mismo pensábamos en el 2011. Entonces ya deseábamos un feliz 2012 y resultó ser un difícil y pésimo año en términos económicos y de empleo. Ha dicho Rajoy que los seis primeros meses de este año serán malos. Sin embargo, lo que no está claro es que el segundo semestre vaya a ser bueno o menos malo. Está por ver si la ministra Báñez empieza a ver esos brotes verdes que nos adelantó meses atrás, víctima de una alucinación.
Hasta ahora los resultados económicos del gobierno del Partido Popular, de momento, han sido catastróficos. Todos los parámetros importantes están mucho peor que hace un año. La depresión continúa y el empleo se desploma; Rajoy no ha planteado medidas para reactivar la economía, solo ha aplicado recortes en gasto social. Para el 2013 no se vislumbran políticas que fomenten el empleo y que nos saquen de la crisis. En este año todas las previsiones son de más paro, más recesión, más inanición económica. El Partido Popular tenía un programa oculto que ahora conocemos y que ha resultado ser “un bofetón al estado del bienestar”. Por eso, ¡Feliz 2014! Porque el 2013 será otro año en el que continuaremos sufriendo los recortes y las mentiras que el PP nos dijo en el 2011.







