Por si alguien tenía dudas, las intervenciones en los plenos del concejal del PSOE Francisco Martínez Martínez y las tribunas que escribe van confirmándonos a todos la forma de actuar de este señor, pero las personas que todavía no lo conocen merecen ser informados de la realidad.
Comenzaré diciendo que en el pleno de aprobación de los presupuestos municipales, el Sr. Martínez, con la más absoluta desfachatez, se atrevió a insinuar que los agentes de la Policía Local salían a la calle presionados para poner más multas por el simple hecho de que en los presupuestos del 2011 ese capítulo de ingresos era sensiblemente superior al del 2010. Incluso aunque se le explicó en ese momento los motivos de ese incremento, no tiene reparos en volver a escribir en su tribuna de la semana pasada que “llama poderosamente la atención” este hecho. Pues bien, para que todos los ciudadanos sepan el motivo de este incremento en la recaudación de las multas he de decir que en el año 2011 la Policía Local ha multado menos que en 2010 teniendo en cuenta la especial situación que vivimos. ¿Por qué se ha recaudado más? Muy fácil: por una acertada gestión del equipo de gobierno del Partido Popular, aunque le pese al Sr. Martínez.
Desde el año pasado las multas se cobran a través de Suma por el simple hecho de que el Ayuntamiento no puede exigir el pago en ejecutiva a personas que no residan en Santa Pola, y la mayoría de esas multas quedaban sin cobrar y se perdían en el limbo. Suma sí puede hacerlo y por eso estamos ingresando más dinero por esta gestión incluso multando menos. Y al Sr. Martínez, concejal del PSOE, parece que esto no le gusta. Quizá prefiera que los infractores se vayan de rositas sin pagar sus multas.
Respondiendo a sus críticas de la semana pasada, repetiré los mismos argumentos que nuestro concejal de Hacienda, José Pedro Martínez, cuyo trabajo de cuadrar unos complicadísimos presupuestos ha sido excepcional, expuso en el pleno. Preferimos retrasarnos en la presentación de los presupuestos del 2011 que presentar a principios de año unos presupuestos ficticios sin conocer los ingresos y realizar luego modificaciones de crédito con el resultado de que en nada se parecerían a los presentados, como suele hacer el PSOE en algunos de los ayuntamientos en los que gobierna o gobernaba.







