En primer lugar quiero dejar claro que cuando menciono a una persona o personaje me estoy refiriendo única y exclusivamente a su faceta política.
El pasado 11 de julio se celebró una asamblea en la sede del PSOE de Santa Pola. Recibí una convocatoria oficial por correo (no sé si como simpatizante o como militante al no estar todavía dado de baja definitivamente). Acudí al acto.
El único punto del orden del día era: “Situación del Grupo Municipal Socialista”. Fue elegido presidente de la mesa el esposo de la Secretaria General (el gran experto, desde el año 2003, en ganar votaciones asamblearias y después perder elecciones municipales por goleada).
Abrió la sesión una portavoz de la Comisión Ejecutiva. Empezó a leer un alegato contra un concejal socialista que terminó con la apertura de un expediente disciplinario para expulsarlo del partido. La base para esta farsa indecente era que dicho concejal había faltado muchas veces a Plenos y comisiones. Según he podido enterarme desde diciembre del 2009 hasta junio del 2010 el concejal A ha asistido a 10 Plenos y 2 comisiones y la concejal B a 7 Plenos y 2 comisiones ¿Por qué se expedienta al concejal A y no a la concejal B que ha faltado a más Plenos?
La cuestión de fondo es que el concejal A tiene una muy buena imagen en Santa Pola, no está de acuerdo en cómo ejerce la oposición la portavoz municipal socialista (al estilo de Rajoy contra Zapatero) y, además, ha anunciado su intención de presentarse a las primarias para encabezar la candidatura a las municipales del PSOE de Santa Pola. Por todo ello los dirigentes locales del PSOE deciden “cargárselo”.Los concejales con dedicación exclusiva son los que tienen que suplir las faltas de sus compañeros en las comisiones informativas. Es una excusa muy burda para abrir un expediente y faltando 10 meses para las elecciones municipales es casi un suicidio político. En mis 30 años de militancia en el PSOE, jamás se abrió ningún expediente a ningún concejal socialista por estos motivos.
En el transcurso de la asamblea se produjo la intervención de un miserable individuo (la segunda vez que hablaba, por ser integrante de la ejecutiva lo podía hacer según el “reglamento partidista” del presidente de la mesa), el cual con la “muletilla” de “me han contado que…”, calumnió a una persona allí presente pero sin revelar quién le había contado la calumnia; supongo que quien se la sopló debió ser una escoria de personaje degenerado, cobarde, ruín y demente. Nunca jamás había presenciado una farsa tan indecente y tan indigna, más propia de la Santa Inquisición que de verdaderos socialistas. En mi modesta opinión creo que algunos dirigentes del PSOE de Santa Pola han perdido el sentido de la realidad.







