El pasado viernes último de mes, como viene siendo habitual, salvo excepciones, Santa Pola perdió una oportunidad más. Se celebró en el Ayuntamiento un pleno más. Puedes estar tranquilo santapolero todo está controlado, todo sigue igual, puedes seguir sentado y no pedir ni exigir más.
Las aviesas prácticas políticas del grupo de gobierno local en los plenos continúan dejando sin efecto cualquier iniciativa que se quiera sacar adelante por parte de la oposición. Utilizan todo lo imaginado e imaginable, todo procedimiento y dialéctica absurda que se les ocurre para dar la impresión y hacer que parezca ante el pueblo de Santa Pola que los plenos no sirven para nada. Lo están consiguiendo. Los medios de opinión y propaganda los controlan de tal forma que nuca parece que ocurra cosa distinta de la que el grupo de gobierno actual quiera. Las discusiones, por cualquier cosa, son cansinas, y aburren a cualquier ciudadano que quiera tomar interés por la política o por la marcha del pueblo.
El pleno, en una sociedad democrática, es el termómetro del dinamismo político, de la marcha y de su devenir. Así nos va. El grupo de gobierno, con su mayoría absoluta, hace de los plenos que nadie quiera volver a verlos (si es que alguien ve algo) ni oír hablar de ellos (si es que alguien oye algo). Las horas a las han puesto su celebración son las más indicadas... para que nadie vaya. Los temas son dirigidos y tratados con tal agilidad, claridad y con la intención más indicada... para que nadie pueda entenderlos y se pueda terminar pensando que los políticos en Santa Pola no están haciendo nada.
No se ha decidido nada de trascendencia, ni se ha tomado medida seria y de calado para paliar o ayudar, de alguna forma, al pueblo de Santa Pola en los graves momentos que estamos padeciendo. No se hace nada serio ni por el empleo ni por el trabajo. El Alcalde sólo tuvo una palabra buena en su discurso inicial de legislatura, pero no ha traído al pleno ni ha propuesto nada, ni se ha tomado ninguna medida significativa para llevar a cabo la promesa que ofreció en su discurso inaugural. Si los presupuestos de un Ayuntamiento son la guía y la brújula de la política a realizar en el ejercicio por el equipo de gobierno, aquí, por mucho que se ha prometido, se vuelve a llegar tarde e incumplir nuevamente ese principio democrático. Quizá por eso no se ha tomado ninguna decisión sobre los graves problemas de nuestro pueblo. Se dejan pasar las oportunidades de proponer y tomar las esperadas medidas serias y de trascendencia que todos esperábamos. Se dedican a aguantar el chaparrón y más de lo mismo.
Además siguen queriendo atar a los perros con longanizas. Un ejemplo. Antes que nada quiero decir y que quede bien claro que yo mismo soy partidario de promocionar a Santa Pola en cualquier momento y en cualquier lugar, a todas horas y siempre que se pueda. Pero, con la que está cayendo… Poniendo un pico de sensatez en el gasto no se debía acudir, al menos en este año, a todas las ferias habidas y por haber que todavía se están celebrando no solo en el territorio nacional sino por Europa también. Insisto, soy partidario de la promoción de Santa Pola pero, en los graves momentos por los que atravesamos no es sensato ni de recibo gastarse más de tres mil euros para ir a Bruselas. Ese es el presupuesto que aprobó el grupo de gobierno dentro de sus competencias y que la oposición no puede hacer nada. Y ese es el único dato, noticia o información que se ha dado.
En cualquier otro momento estaría justificado pero hoy, no es sensato ni de recibo que se utilice el dinero de esa forma (a fecha de hoy no sé el gasto ocasionado en la feria de Valladolid, en la de Fitur…). Es un indicativo claro de la falta de ideas, planificación y de objetivos de los que adolece el equipo de gobierno actual.







