El pasado 20 de noviembre cumplimos un año en el gobierno de nuestra nación. Un año más de confianza en nuestra forma de trabajar, revalidada por los resultados electorales de los comicios gallegos, un año de esfuerzo por parte de todos los ciudadanos sin excepción, un año de esperanza e ilusión. Y es que sabemos que de ésta salimos.
Heredamos una situación caótica, un endeudamiento desorbitado, fruto de un gobierno oportunista y electoralista que gobernaba pensando más en ganar las próximas elecciones que en las próximas generaciones. Miraban a un lado diciendo que en materia económica “somos la champions league de Europa” y no era necesario tomar medidas para prevenir el agravio que al final hemos tenido que sufrir todos los ciudadanos. Y es que hay dos formas de llegar al desastre; una es pedir lo imposible y otra retrasar lo inevitable.
El Gobierno de mariano Rajoy ha llevado en solo un año las reformas necesarias que el PSOE fue incapaz de hacer. El Partido Popular ha cambiado la mentira por verdad, despilfarro por austeridad y pasividad por reformismo.
A nivel nacional se ha reformado la administración introduciendo la austeridad y el rigor, reduciendo en casi un 20 por cien las estructuras orgánicas y limitando las retribuciones de sus miembros. Ha reducido 2 veces en un 20 por cien la subvención de partidos políticos. Reduciendo empresas públicas y unificando organismos. Así como aprobando una pionera Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno.
El gobierno ha reformado el sistema financiero para que vuelva a fluir el crédito entre PYMES y autónomos consiguiendo apoyo de la UE de 100.000 millones para sanear la banca, creando una Sociedad de Gestión de Activos, limitando sueldos e indemnizaciones en las entidades intervenidas y tomando medidas para los pequeños ahorradores y deudores sin recursos.
Ha aprobado una reforma laboral para evitar despidos e impulsando la creación de empleo. Evitando la destrucción de empleo privado y aumentando en un 34,4 por cien en octubre los contratos indefinidos respecto al 2012.
No se ha olvidado de las PYMES y autónomos aprobando medidas para reactivar la economía inyectando más de 27.000 millones de euros a PYMES y autónomos con el Plan de Pago a Proveedores. Con lo que más de 10.000 empresas valencianas cobraron facturas de la Administración manteniendo así mas de 14.000 empleos. Se han firmado más de 65.000 contratos indefinidos de apoyo a los emprendedores.
Se ha creado la denominada “licencia exprés” eliminando trabas burocráticas para facilitar la actividad a emprendedores y se ha ampliado la libertad de horarios.
También debemos destacar que a pesar de la crisis, están garantizados los derechos sociales y la sostenibilidad del estado del bienestar. De esta manera se ha destinado 6 de cada 10 euros de los Presupuestos Generales para 2013 a gasto social. Hemos cumplido con nuestro compromiso de subir las pensiones. En Sanidad se han pagado 12.110 millones que dejó el PSOE de facturas pendientes y hemos sido el primer Gobierno que ha aprobado medidas para frenar los desahucios.
En la Comunitat Valenciana nos hemos visto beneficiados con el Fondo de Liquidez Autonómico donde el Estado nos ha transferido un total de 10.000 millones de euros. En el ámbito industrial se reducirá la tasa del gas al sector cerámico en un 50 por cien como consecuencia de las negociaciones por parte de nuestro President Fabra.
En cuanto a las inversiones en infraestructuras vitales para nuestra región se ha garantizado que el Corredor Mediterráneo sea una prioridad consignando una partida de 190 millones de euros así como estableciendo la llegada del AVE a Alicante para mediados de 2013.
Además de dotar de más agentes a la Policía Autonómica, regularizar la situación de los chiringuitos de playa que el PSOE quería hacer desaparecer o la predisposición de impulsar un “pacto para el agua” nuevo Plan Hidrológico Nacional.
Encarnación Mendiola Navarro. Presidenta PP Santa Pola.







