He leído con indignación y tristeza las declaraciones de M. Zaragoza sobre el PSOE con la excusa de contestar. No creí jamás que una persona que es alcalde de Santa Pola pudiera caer tan bajo haciendo declaraciones sobre un partido político respetable y respetado, ridiculizando unas siglas que significan tanto para tantas personas y de una forma soez. Unas declaraciones carentes de todo raciocinio, que no están a la altura de lo que se espera de ningún dirigente político ni de nadie. El PSOE es un partido con 130 años de historia, que se mantuvo clandestino en sus inicios, que crearon personas que lo dieron todo por los demás, que se arriesgaron por sus ideas y sobre todo porque se respetaran las ideas de los demás, ideas que en muchos casos no compartían y no defendían pero sí respetaban. Palabras como compromiso, solidaridad, integración, honestidad, dignidad, servicio a los demás han formado siempre la base de su ideario político y han representado la esencia misma del socialismo. Representa el PSOE a millones de personas, una partido que en Santa Pola representa a miles de personas que se levantan cada día a trabajar, que quieren a sus hijos, que pagan sus facturas, que cuidan a sus mayores, que sufren, que lloran, que ríen, que aman, que gozan de la vida, que tienen problemas, que tienen alegrías, que tienen penas…, en definitiva, que son personas. Personas santapoleras a las que su alcalde, quieran o no, representa aunque no lo votaran en las urnas y que, sin embargo, él se permite insultar públicamente. El alcalde representa a todos los santapoleros, de derechas y de izquierdas, del PP y del PSOE, y también de otras formaciones políticas que conviven día a día sin problemas; no merecen que se ridiculice, que se insulte y que se menosprecie unas siglas solo porque no se comparte su ideología. No lo merecen.
Yo me siento socialista, no me lo han inculcado en casa, ni en la escuela ni en ningún sitio, no lo he “mamado” como se suele decir, y sin embargo, desde que tengo uso de razón me siento socialista. Veo el mundo y pienso desde la izquierda, siempre ha sido así y me siento orgullosa de ello. Mi partido y las personas que lo integramos hemos pasado por momentos mejores y por momentos peores, eso no cambia nuestra manera de pensar y sentir, y desde luego, no varía para nada que nos sintamos orgullosos. Los socialistas podemos sentirnos orgullosos de serlo, y hemos de decirlo alto y claro, sin ningún tipo de complejo y yo lo digo.
El respeto es algo fundamental para la vida, a todos los niveles y en todos los lugares, y uno debe esperar e incluso exigir que quien le representa, de la forma que sea y donde sea, y aunque sea a su pesar, lo practique. A todos se nos debe exigir que respetemos a los demás, se nos inculca el respeto desde que somos niños, en la escuela en la calle, en casa, en todos los sitios y luego va nuestro alcalde y nos ridiculiza, nos insulta y nos menosprecia, eso sí solo a los socialistas.
Jamás he ridiculizado, no he insultado ni he menospreciado ni al PP ni a sus militantes, nunca. Tampoco he visto hacerlo a ningún socialistas ni mucho menos a un cargo público, ni mucho menos de esa forma, ridiculizando unas siglas que significan tanto para tanta gente: ¿nos hace eso mejores? Yo creo que por lo menos nos hace distintos y que eso es bueno.
Desde aquí pido a Zaragoza que se disculpe, que lo haga humildemente si es capaz de hacerlo, que reconozca que no ha estado a la altura que se espera de él y que piense que solo pido dos cosas cuando hable del PSOE: respeto y educación. No es mucho, y sin embargo, sería muchísimo después de sus más que desgraciadas declaraciones.
María Lafuente García
Secretaria General del
PSOE de Santa Pola







