Úrsula Orts
 

Qué es lo que nos mueve

 
Viernes 11 de marzo de 2011 0 comentarios
 

Este escrito es a título personal, como vecina de Santa Pola y como cofrade de la Cofradía la Dolorosa desde su fundación.
Hasta hace un año, más o menos, veía la vida de una forma distinta a como la veo ahora, un acontecimiento personal fue el responsable de este cambio en mi vida y lo más importante, que este cambio se debió a una persona con tan solo 15 años.
Muchas veces vemos las cosas de una forma que creemos que es la correcta y no nos damos cuenta de que podemos estar equivocados, actuamos de una forma creyendo ser la correcta, unas veces por nosotros mismos y otras influidos por las opiniones de los demás, aunque ellas no sean muy coherentes con nosotros pero bien por la insistencia o bien por el simple hecho de que después de tanto oírlas al final las creemos como nuestras.
Siempre creí que el motor de nuestras vidas, eso que nos tiene que mover para seguir viviendo, debía de ser el afán de superación y el intentar hacer el bien en todos los sentidos, pero cuál ha sido mi sorpresa que desde hace poco tiempo he visto en la gente cosas que no hubiese querido ver y más aún situaciones que jamás esperé ver.
Fue un 22 de enero que por suerte, aunque a veces he pensado que fue una maldición, tocó el premio de la lotería en Santa Pola y era en un número que la Cofradía La Dolorosa llevaba jugando casi 30 años, la alegría para mí fue muy grande, aunque yo no lo llevase, pero sabía que había amigos que sí lo jugaban y esa fue una alegría para mí, y desde luego sabía también que la Virgen también tenía una participación.
Cuando veía a algún cofrade era una alegría , pues llegué a pensar, bueno nos iremos todos de cena para festejarlo o algo parecido y al fin se podrían hacer unos arreglos tanto en el trono como para la imagen que durante los últimos años la Junta Directiva quería hacer pero para nuestra desgracia no había fondos, bueno en realidad estábamos en números rojos, pero claro eso no lo sabía nadie, solo unos cuantos y es mas cuando en las asambleas que hacemos todos los años se comentaba algo pero los cofrades parece que esa parte de la reunión no la escuchaban. Eso sí el Viernes Santo todo estaba preparado y con todo el esplendor que podíamos, siempre agradeciendo a la gente que nos ha estado ayudando todo este tiempo.
Durante muchos años esta Junta Directiva que todavía ahora funciona, y no porque no hayan querido dejar los cargos, simplemente que en las asambleas cuando se renovaban los cargos nadie quería entrar, pero claro eso era antes, ahora parece que hay mucha gente que quiere estar en la Junta Directiva, lo cual me parece bien, algunas veces son buenos los cambios, pero hay que hacerlo bien y no a escondidas y con mentiras e incluso con amenazas, y no lo digo por decir, cuando digo estas palabras las digo con toda convicción y razón, ya que yo misma las he sufrido.
Nunca me han gustado las cosas que se traman a espaldas y menos todavía la gente que delante te dice unas cosas y luego a tus espaldas te hacen unos trajes muy bonitos, como decimos en Santa Pola.
Solo pido una cosa, que el motor de nuestras vidas sea la honradez y el intentar ayudar a los demás y no sea el dinero, como por desgracia ahora parece ser para algunos.
Como al principio os comentaba, rectificar es de sabios y esa fue la lección que mi hijo, con tan solo 15 años, me enseñó y que nunca es tarde para cambiar e intentar dar lo mejor de nosotros.
Creo que tenemos todos tiempo para recapacitar y pensar las cosas varias veces y el día 17 cuando nos veamos lo que digamos sea coherente y desde luego todos tenemos que ser consecuentes con nuestros actos y nuestras palabras. Un saludo.
Úrsula Orts

 

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