Los plenos se han convertido en una demostración de fuerza del alcalde. Los concejales de Compromís pensamos que no podemos seguir bailando al son de la música que toca este señor y sus partidarios, y que no debemos seguir aguantando los plenos desde las 12 y media hasta las 5, las 6, las 7 de la tarde, sin comer, solo porque el alcalde ha decidido que nadie come si él no come. Eso se llama autoritarismo.
Hemos estado aguantando desde el inicio de esta legislatura, e incluso votamos a favor de celebrar los plenos por las mañanas para ver si de esta manera no se alargaban indefinidamente sin razón lógica. No ha servido para nada. Los plenos duran cuatro, cinco o seis horas sin comer por la sencilla voluntad de una persona.
Pero no somos mártires de ninguna religión, como lo es quizá alguno. Somos personas libres, que libremente hemos decidido presentarnos a unas elecciones, y también hemos sido elegidos representantes del pueblo, libres
para estar, libres para decidir y libres para vivir en democracia, y no atados a la voluntad despótica de un alcalde. Nadie puede imponernos absolutamente nada, y menos si el pueblo no saca nada de provecho por el hecho de que los concejales y concejalas estén aguantando el antojo del alcalde a la hora en que el pueblo come, y los trabajadores y trabajadoras que no sean fans de ningún partido descansan un poquito.
Democracia quiere decir gobierno de la mayoría, pero también respeto a las minorías, porque si no, se trataría de una tiranía. Y creemos que deben darse cuenta, y especialmente el que dirige los plenos, de que esta minoría no es manipulable, que no puede con nosotros, que ser oposición no quiere decir esperar pacientemente a que la totalidad de sus concejales y concejalas se dirijan a nosotros a lanzarnos sus agresiones verbales como si estuviéramos en un pim pam pum de la feria. Vamos a hacer todo lo posible para evitar doblegarnos a sus caprichos.
Seguiremos demostrando, como ya lo hemos hecho hasta ahora, que hay que tener dignidad, e intentaremos cambiar lo que no es lógico y sólo pretende fastidiar a la oposición y hacernos la vida imposible. No vamos a permitirlo.
Tenemos mucho trabajo y poco tiempo que perder. Y lo que pedimos por escrito, bien se nos puede contestar por escrito, si es que quieren, sin necesidad de soportar discursos de seis horas.
Contra el autoritarismo, rebelión. A esta democracia solo de las urnas, en la que se nos trata como se nos trata a los que no somos como ellos, le falta una parte: la participación. La que la gente entiende. La que permite ser escuchado y tenido en cuenta.
Federico Zaragoza
Concejal de Compromís-Iniciativa







