No suelo replicar a los artículos que, con más o menos acierto, intentan menospreciar el trabajo del Equipo de Gobierno. Si lo hago en esta ocasión es porque todo tiene un límite en esta vida y los ciudadanos tienen derecho a conocer la verdad y no la “sarta de mentiras” que usted, Sra. Lafuente, escribe en su artículo de 1 de marzo.
Negligencia, la suya, Sra. Lafuente, porque teniendo los informes detallados de cuándo se realizaron las actuaciones para eliminar el peligro inminente, se los ha ocultado a las madres y sólo les muestra el encabezamiento del informe (no lo que suponía peligro ni las actuaciones que se realizaron para eliminarlo de forma inmediata).
Manipulación, la suya, Sra. Lafuente, que sin importarle las consecuencias, ha generado una alarma entre la comunidad escolar mostrando una información incompleta y sacada de contexto, afirmando que el peligro inminente señalado en el informe ha causado el accidente, mentira, y que el alcalde era conocedor del mismo, mentira, y no se había actuado, mentira. Maldad, la suya, Sra. Lafuente, ya que no me deja más opción que pensar que es usted “muy tonta” y no sabe leer, o es usted “muy mala” y ha ocultado los informes de las actuaciones que realizamos de forma inmediata para la eliminación del peligro inminente, pensando que eso le daría rédito político para atacar a nuestro Alcalde. Pero afortunadamente los ciudadanos son más inteligentes de lo que usted piensa y no se les engaña tan fácilmente, Sra. Lafuente.







