El Mirador
 

Memoria histórica

 
Viernes 27 de agosto de 2010 0 comentarios
 

Recientemente hemos podido saber por los medios de comunicación que la titular del Juzgado de instrucción número 1 de Castropol (Asturias) prohibió la pasada semana, el inicio de las exhumaciones de un grupo de republicanos gallegos. Creo que en más de una ocasión he manifestado que soy de los que piensan que no hay que remover el pasado. No creo que se deban realizar esfuerzos en búsquedas basadas en especulaciones y que carecen de información veraz pero, esto es otra cosa, en esta ocasión la fosa estaba abierta y los restos se encontraban listos para ser exhumados. Además de contar con la aprobación del propietario del terreno y del Ayuntamiento. A mi juicio, este tipo de actuaciones están fuera de lugar, resulta obvio que los familiares de los restos tienen todo el derecho del mundo a enterrar a sus muertos en la fe que profesen, pero también creo que debe hacerse sin ningún tipo de publicidad y, mucho menos, sin politizar en ninguno de sus ámbitos esta actuación. Todos tenemos derechos, como también tenemos deberes y, entre ellos, está el respeto a la libertad de ideas y creencias. Creo que se debe facilitar la labor de las exhumaciones siempre que el esfuerzo económico recaiga sobre los interesados, la información sobre la ubicación sea fidedigna y las labores de recuperación se hagan desde la más absoluta intimidad, sin buscar elementos sensacionalistas que generen enfrentamientos o sublevaciones. Opino que cualquier resto humano es el despojo de un ser muy poderoso que utilizó ese cuerpo para diseñar sus experiencias. Sólo es materia. Pero hay otras personas con opiniones diferentes que también merecen ser respetadas.
Paco Soler

 

Comparte este artículo

 
 
 

Comentarios

 

Artículos relacionados

 
 

Periódico Santa Pola © Copyright 2016, todos los derechos reservados.

Diseño: Baluarte Comunicación s.l.