Con casi los mismos argumentos que venimos proponiendo desde hace muchos años, el partido que gobierna Santa Pola justifica, ahora, que en el 2012 desaparezca del programa de fiestas el lamentable espectáculo anual de maltrato a las vaquillas. Y digo casi, porque ha sido durante estos últimos años cuando se ha añadido la crisis económica municipal a las razones de peso que respaldaban acabar con este evento, que no ha tenido nunca más motivo para seguirse celebrando que el miedo a perder un puñado de votos.
Como siempre, nos hemos enterado por la prensa. La concejala de fiestas ha consultado a entidades festeras y culturales, pero una vez más ha ignorado y ocultado la decisión ya tomada a los representantes de la oposición también elegidos por la ciudadanía, hasta que ha salido a bombo y platillo en todos los medios. Una vez más, falta de transparencia, opacidad, ocultismo y prepotencia, sabiendo, o precisamente por ello, que Compromís venía pidiéndolo muchos años.
Al conocer la noticia, como es nuestra obligación, nos hemos interesado por ver si en el borrador de presupuestos de 2012 –no es un error: los de 2012, que siguen sin aprobar- aparecen los 18.000 € ahorrados que van a dedicar a los más necesitados de nuestra villa. Pues no, no aparecen, ni figuran en ningún acuerdo tomado hasta la fecha en Junta de Gobierno. Suponemos que tendrán que sumarlos y que regirán normas transparentes y verificables para que lleguen efectivamente a los más necesitados.
Por otra parte, si en 2012 se justifica la eliminación de la vaquilla con los mismos argumentos que hemos empleado desde hace tantos años, ¿es posible que su eliminación sea por que no se entiende que este alcalde responsable en Diputación de medio ambiente mantenga el maltrato animal en el pueblo cuyo ayuntamiento preside al mismo tiempo? Tal vez.
Y si profundizamos en el tema económico, que parece ahora tan importante, y después de aplaudir que las vaquillas no sufran más en nuestro pueblo, y que los 18.000 euros de su coste, no sabemos cómo, vayan a los más necesitados, ¿qué le parecerá al ciudadano que, aunque reconozcamos que es menor la cantidad que otros años, sigamos gastándonos mucho dinero, hasta 28.000 euros, en el acto del pregón de fiestas que el PP utiliza para hacer propaganda propia, pregón una vez más a cargo de un exconcejal de este mismo partido? A nosotros nos sigue pareciendo un escándalo, aunque sea menos que otros años. En otras ciudades más importantes que la nuestra el pregón se hace desde un balcón engalanado, con un micrófono, un coste mínimo y no pasa nada.
Estos 28.000 euros del pregón también deberían ir destinados a las personas necesitadas. Como otros muchos gastos que se realizan y de los que el pueblo no se entera. Como los sueldos de los numerosos “asesores” puestos a dedo, que siguen chupando del bote y a los que nadie toca, porque son del PP, y eso es sagrado.







