Un ejemplo sencillo para que todos lo entendamos fácilmente: cada año, en la escalera de cualquiera de nosotros, el presidente de la Comunidad nos explica los ingresos y gastos que ha habido durante el año y nos aclara las dudas que podamos tener sobre ellos. O sea, que si nos dice que hay vecinos que no pagan, le preguntamos por qué y si piensan pagar más adelante, y el presidente nos lo aclara. Si no fuera así, los vecinos desconfiarían de él y tendría los días contados como presidente.
Así, de la misma manera, cada año se me presentan las cuentas del Ayuntamiento, y viendo que la suma de las cantidades pendientes de cobrar de años anteriores al 2006 es muy importante, vengo queriendo conocer desde hace ya tres años si esas cantidades se van a llegar a cobrar, o si por el tiempo que ha pasado ya son incobrables. Hasta hoy sin respuesta. Por cierto, eso se llama oscurantismo u opacidad. Como haber presentado instancias al alcalde, que no me ha contestado.
El Síndic de Greuges me aclara que el tema se me tiene que facilitar en nuestro Ayuntamiento. La tesorera, preguntada en varias ocasiones, no me ha contestado. El Secretario titular no me ha contestado, y la nueva Secretaria en principio me contestó que precisara lo que pedía, pero después de aclararle lo que quiero sigo sin contestación.
Y se me preguntará por qué tengo ese interés en conocer el importe de lo incobrable, y no hay otra contestación que porque repercute negativamente en las futuras legislaturas: éstas heredarán el marrón, que considero que es de más de tres millones de euros. No pretendemos ninguna crítica a los gobernantes actuales, ya que este incobrable corresponde también a años en que ellos no estaban en el gobierno. Pero es necesario tomar determinaciones lo antes posible y no mirar a otro lado como lo están haciendo.
Han aprobado un Plan General que hipoteca a las futuras Corporaciones, y ahí estuvo la oposición de Compromís. Y en este tema, como también afecta a quien entre más adelante, aquí estamos exigiendo información para que todas las personas de Santa Pola conozcan el destino de sus dineros y cuánto no se ha pagado a tiempo. Las numerosas instancias que he presentado siguen sin obtener ningún resultado. No vamos a denunciar la situación al juzgado para que éste se pronuncie dentro de un par de años, como nos ha sucedido otras veces, ni a otras instituciones oficiales que determinen lo mismo que nosotros pensamos e impongan a nuestro Ayuntamiento duras y rápidas medidas para resolverlo, si no alguna multa. Pero sí consideramos necesario que todo el mundo lo sepa.
No se puede hacer el trabajo de concejal mientras todos los grupos municipales no tengamos claro lo que es la democracia, que tanto nos costó conseguir y que es sinónimo de transparencia y respeto. Ya es hora de darle a la oposición agua, sal y asiento a la lumbre, como pedían para los soldados en campaña las antiguas ordenanzas militares.







