En el Santa Pola del 17 de abril pasado (nº 153) en la página 3, el alcalde, don Miguel Zaragoza, dice textualmente: “el poco suelo del que dispongamos – dado que cuando se hizo cargo del Gobierno municipal había una deuda de 1,5 millones de suelo – sí podemos ponerlo a disposición del sector empresarial”.
En el Santa Pola del 2 de octubre pasado (nº 177) en la página 6, la Sra. Concejal de Urbanismo, doña Lola Gadea, dice textualmente: “cuando llegamos a la corporación nos encontramos con un endeudamiento de más de un millón de metros cuadrados de suelo que pagar a los particulares. Esa es la herencia del Partido Socialista…”.
Como ya llueve sobre mojado y ésta es la cuarta o quinta vez que aluden a esa “deuda” – otras veces decían 1,2 millones de metros cuadrados -, me he visto en la obligación de contestarles.
Yo he sido concejal de urbanismo desde principios de julio de 1999 hasta mediados de junio de 2003, por el grupo socialista. Ningún funcionario o técnico municipal me puso al corriente de esa millonaria “deuda” a la que Uds. hacen referencia, por lo tanto les rogaría que fueran más concretos y contestaran a estas preguntas:
1) ¿A qué particulares “adeudaba” el Ayuntamiento de Santa Pola los 1,5millones de metros cuadrados de suelo cuando Uds. se hicieron cargo del gobierno municipal?
2) De ser cierta esa “deuda”, ¿en concepto de qué se debía y desde qué fecha o fechas?
3) En el momento actual, ¿sigue existiendo esa “deuda” o la han amortizado Uds. total o parcialmente?
4) En el supuesto de que todo lo anterior sea cierto, ¿desde cuándo se ha amortizado y a cambio de qué?
Si Uds. son capaces de demostrar convincentemente lo de la “deuda” millonaria dejada por los socialistas, yo reconoceré públicamente que he sido el concejal de urbanismo más inepto que ha pasado por el consistorio santapolero en toda su etapa democrática. En caso contrario, si Uds. no pudieran demostrar lo de esa millonaria “deuda”, deberían reconocer públicamente que cada día que pasa se van pareciendo más y más a aquel maravilloso embustero que fue don Gonzalo Fernández de Córdoba, que para justificar el despilfarro que hacía del dinero que le enviaba a Flandes el Emperador Carlos I de España, le escribió una carta que ha quedado registrada en los anales de la Historia como las famosas “Cuentas del Gran Capitán”, y que, entre otras lindezas decía: “…por vendas perfumadas para que los soldados españoles no se percatasen del hedor de los miles de enemigos muertos en combate,
doscientos millones de ducados…”, etc.
Laureano Sevilla - Ex Concejal de Urbanismo del PSOE







