En ocasiones a algunas personas les gusta cambiar el nombre a definiciones para que parezcan algo que no son y creamos que son algo diferente. Cuando el gobierno del PP nos dice que se van a tomar medidas de racionalización del gasto público, lo que nos quieren decir es que van a realizar unos recortes indiscriminados al estado de bienestar dejando a la población más desfavorecida en una situación realmente precaria.
Hoy la comunidad educativa: padres y madres, profesores-as y alumnos-as viven con consternación los recortes recogidos en los presupuestos generales del Estado como en la Comunitat Valenciana, que suponen una disminución adicional de más de 300 millones de euros del presupuesto inicialmente aprobado por las Cortes Valencianas. Estas medidas están teniendo repercusiones directas sobre las ratios de los alumnos por aula, el número de profesores, la reducción de las becas y las ayudas para la compra de libros de texto. La vuelta al cole costará unos 900 euros por familia. Estudiar en la Comunitat Valenciana es más caro. Es la tercera comunidad más cara, y está por encima de la media nacional ya que ésta está en unos 800 euros según el estudio de la Organización de consumidores.
Ha sido el peor inicio de curso en décadas y el PP sigue engañando a la población incumpliendo las promesas de su programa electoral que por activa y por pasiva prometía que jamás tocaría ni la educación, ni la sanidad. Nos encontramos con un incremento de alumnos por aula que nos llevan a tener 30 alumnos en las aulas de Infantil y Primaria y más de 40 en Bachillerato. Esto sí, en aulas preparadas para no más de 25 alumnos en Primaria y 35 en Bachillerato. Y a este aumento de alumnos por clase la Conselleria responde con la contratación de menos maestros, cubriendo las bajas tarde y dejando a los alumnos sin la atención necesaria, ya que disminuyen los apoyos, los desdobles y los especialistas, pues éstos en muchas ocasiones deben cubrir las bajas que no se cubren hasta quince días después en el mejor de los casos. Además las becas tanto de transporte como de comedor se han visto reducidas de tal manera que actualmente existen 115 alumnos solo en la zona de Gran Alacant que se han quedado sin transporte escolar, ya que se han suprimido dos autobuses que hacían la línea escolar en la zona. Del mismo modo tanto Playa Lisa como la zona de Santa Pola del Este se han visto perjudicadas por esta decisión incongruente.
Por otra parte se elimina la ayuda para la compra de libros de texto y se sube el IVA del material escolar, perjudicando de lleno a las familias que deben hacer un esfuerzo extraordinario para comenzar el curso escolar de manera
adecuada, así como al pequeño comercio que en muchos casos todavía espera el pago del bono libro del curso anterior. Y para más INRI los universitarios se ven ante la tesitura de no poder matricularse en todas las asignaturas ya que suben las tasas y se reducen las becas.
Todo ello nos lleva a una situación lamentable en la calidad de nuestra educación, ya que nos vemos abocados a un aumento del fracaso escolar y a que se reduzca la igualdad de oportunidades, ya que parece ser que solo podrá estudiar o tener una carrera universitaria aquel que tenga dinero.
¿Queremos eso para nuestros hijos? Definitivamente no. “Un pueblo sin educación es un pueblo fácil de engañar”.
Hoy debemos defender un sistema educativo público y de calidad, que dé a toda la población en edad escolar las mismas oportunidades para formarse, es un derecho constitucional que no debemos olvidar, aunque algunos quieran retroceder en el tiempo varias décadas.







