Cuando oigo hablar a Zapatero de su sensibilidad por los derechos humanos, me produce un sentimiento de incredulidad. No me explico como se erige en prototipo de libertador y consolidador de la paz y después se cuadruplique la exportación de armas durante su mandato. España superará en 2010 la barrera de los 1.000 millones de euros en venta de armamento militar. Mientras, se legisla para favorecer la igualdad o recuperar episodios de la Historia. El Gobierno permite que se incremente la exportación de armas a países sometidos a dictaduras viscerales. Apoya la causa saharaui pero dota a los marroquíes con todo tipo de armamento. Armamento con el que sodomizan al pueblo saharaui. A mi juicio, este cúmulo de falsedades confirma que los gobiernos son simples marionetas de los señores de la guerra. La única razón capaz de justificar este incremento es la avaricia lucrativa. No existe el menor escrúpulo en permitir la fabricación de minas antipersonales, que dijo que iba a prohibir cuando fue elegido presidente. Promesa incumplida y olvidada. Me pregunto qué sentirá cuando ve por televisión la cercenada vida de un niño mutilado por una mina que fabricaron manos españolas. Por que a mí se me cae el alma al suelo. Cuánto me ha defraudado este hombre, al que apoyé en sus inicios, pensando que tenía credibilidad. Yo le preguntaría ahora la diferencia que hay entre una niña de 16 años a la que se le permite abortar sin consulta y un niño de ocho, mutilado, que ha perdido su derecho a vivir dignamente por sólo querer darle una patada a una pelota. Cuándo entrará un presidente con un par...... Al menos, que no sea hipócrita.
Paco Soler







