Los españoles somos de nuevo víctimas de globos sondas lanzados por el gobierno de Zapatero. En esta ocasión, nuestro futuro, nuestro merecido descanso, nuestra relativa tranquilidad, está en juego. El gobierno quiere que nos jubilemos a los 67 años. Personalmente, no necesito que nadie me diga que trabaje hasta tal o cual edad, soy una persona activa y, si me es posible, lo haré hasta que mis piernas o mi corazón me lo impidan, pero hay personas que, por su desgaste físico o por seguridad, no pueden llegar a esa edad de jubilación. No entiendo cómo un partido que dice defender a los trabajadores, impulsa políticas sociales tan incoherentes, más aún, cuando existen otras fórmulas que resolverían el problema de las pensiones. En primer lugar, lo que debe hacerse es luchar con firmeza contra el fraude fiscal y acabar con la economía sumergida. Esto aportaría a las arcas nacionales una importante cantidad de dinero, ya que se estima que el fraude se sitúa en más de un 28 % del PIB, los cual se traduce en más de 240 mil millones de euros. ¿No les parece neolítico? Sin duda lo es. Como también lo es que en España estén escondidos más billetes de 500 euros que en el resto de los paises de la UE. ¿No les parece injusto que ayudemos a grandes empresas, con espectaculares beneficios, a reajustes con prejubilaciones?, de las cuales el gobierno aporta cantidades que deberían soportar íntegramente las empresas. Hablamos de bancos y multinacionales. Los mismos que nos dan con la puerta en las narices. En mi opinión, mantener a una persona mayor trabajando, equivale a incrementar el paro de una persona joven en la misma proporción. No tiene sentido. Todas estas medidas, que los bancos y especuladores aplauden, no resuelven en absoluto el problema. El problema se resuelve ayudando al tejido empresarial a crear empleo estable. Invirtiendo en I+D y creando una estructura formativa en la base educativa eficaz y evaluable. Dudo mucho que este gobierno nos saque de esta crisis creada por mentes maquiavélicas y especuladoras. Lo mejor es levantarse las mangas y ser nosotros los que nos pongamos a la faena. Si somos capaces de cambiar nuestro microentorno, la inercia se expandirá en las soluciones.
Paco Soler







