María Jesús Ruiz Vidal Portavoz de Compromís y concejal de Iniciativa de Santa Pola.
 

¿Dónde está nuestro dinero?

 
Viernes 29 de junio de 2012 0 comentarios
 

Nuestros humildes ahorros, quien los tenga, los depositamos en las Cajas y Bancos, y si podemos, los colocamos a interés fijo (un 2 o un 3 %), porque nunca vienen mal unos euros.
En teoría, esas Cajas y Bancos, con nuestros ahorros, pueden dar préstamos a terceros, a un interés mayor del que nos dan a nosotros, con lo que se les produce un beneficio, y eso es lo que hace que funcione este sistema, aunque sea tan imperfecto. Más riesgo tiene que utilicen nuestros ahorros en el mercado financiero, donde, aunque con riesgo de perder, pueden conseguir unos beneficios mayores.
Desde hace unos meses, oímos a diario que no hay que dejar que se hundan nuestras Cajas y Bancos, y que se les ha de aportar miles de millones de euros para tapar el “agujero” que padecen.
¿Cómo se ha llegado a ese agujero? ¿Ha sido el intentar conseguir altos ingresos lo que les ha llevado a arriesgar negligentemente nuestros ahorros y sus reservas, y a perder parte de ellos? Posiblemente. ¿Ha sido el despilfarro lo que ha provocado la situación, a la vista de los millones que están gastando sus directivos en planes de pensiones para los que jamás han cotizado y en jubilaciones escandalosas? También.
En los últimos años, nos asombrábamos de los beneficios que Cajas y Bancos iban teniendo a final de ejercicio. Cada año necesitaban que fueran mayores. Son insaciables. Si un año conseguían un récord, por mucho que hubiera sido lo alcanzado, el siguiente ejercicio había que superarlo. Pero nada sube eternamente, eso es imposible. Además, son de una desfachatez pasmosa. Si tienen beneficios, son para ellos. Si hay pérdidas, las tenemos que pagar todos. Asombroso.
¿En qué se invirtió para estar ahora en bancarrota? ¿Dónde están los grandes beneficios obtenidos años atrás? En el caso de los bancos, no todo se lo llevaron los accionistas. También dotarían reservas. ¿Y en el de las Cajas? ¿A dónde han ido a parar los miles de millones que precisan para no hundirse? ¿A obras sociales, que es lo que se supone que las diferencia de los bancos? No se nota mucho. Quizá a proyectos del ladrillo fracasados, planes faraónicos ruinosos o préstamos que daban a sabiendas de que nunca se los podrían devolver. Ya que todos somos los sufridores, porque se les está salvando con el dinero de todos, y ya que asistimos al hecho como convidados de piedra, es necesario que se nos aclare con detalle qué ha fallado, y que los responsables asuman las responsabilidades. Con transparencia. Como en una verdadera democracia.

María Jesús Ruiz Vidal
Portavoz de Compromís y concejal de Iniciativa de Santa Pola

 

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