Son momentos de austeridad, de limitación del gasto, para todos, para unos porque hemos visto recortados nuestros ingresos en los últimos tiempos, nos ha subido lo que teníamos que pagar mensualmente de hipoteca, estamos en paro, o simplemente, aunque los ingresos por nuestro trabajo sean los mismos, porque intentamos ahorrar el máximo por si mañana podemos quedarnos sin empleo, o vienen tiempos peores. Es época de gastar lo menos posible.
Esta situación generalizada en la que nos encontramos tiene que tener reflejo en todas las actividades que conciernen a Santa Pola si queremos formar entre todos un conjunto que empuje en una misma dirección para que nuestra villa progrese.
Estamos seguros de que una gran mayoría de santapoleros estaría en desacuerdo, en estos momentos, con que nuestros gobernantes, que arrastran últimamente presupuestos deficitarios y no pagan en plazo a sus acreedores, dediquen 218.654,29 euros para fiestas. A pesar del recorte de 47.045,83 €, seguimos pensando que es exagerado el gasto de 60.178 euros para el pregón y 13.000 para la vaca, entre otros.
Cuando cambia la situación económica tenemos que realizar cambios en nuestras acciones. Estaría más que justificado un recorte sustancial en las partidas prescindibles. El pueblo lo asumiría dada la situación. Nosotros apoyaríamos el recorte del gasto a la mínima expresión, en estos momentos.
Y no sólo en las partidas de fiestas habría que ser austeros. En la situación actual, en su momento, y no cuando ya han pasado 8 meses, una comisión tendría que analizar cada uno de los gastos que hay que presupuestar, declarándolos imprescindibles o no. Y una vez determinado el montante, repartir adecuadamente lo que quede entre las partidas necesarias.
Tendríamos que haberlo hecho el año pasado para que en diciembre del 2010 pudiera estar aprobado el presupuesto del 2011. Y no que en el mismo mes de diciembre de 2010 nos presentaran los Presupuestos del 2010. ¿Para qué? Si ya estaba todo gastado.
Gástense 218.654,29 euros en fiestas, con los 60.178 en el pregón y los 13.000 de la vaca incluidos, pero no cuenten con nuestra aprobación ante el derroche, y sí con nuestra protesta; y, también con nuestra oposición, y sigan insolidariamente olvidando año tras año la convocatoria de la partida del 0,7 % para los países pobres, a pesar de nuestros recordatorios. La mayoría absoluta se lo permite, pero no la ética.
María Jesús Ruiz Vidal
Portavoz de Compromís y concejala de Iniciativa







