Paco Soler
 

Autónomos

 
Jueves 11 de junio de 2009 0 comentarios
 

Desde que estamos inmersos en esta crisis, el estado de las familias se ha acentuado hacia extremos de influencia. Ya lo dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Lo que quiere decir que siempre habrá un espabilado que se beneficie de situaciones lamentables. Pero, la realidad, la cruda realidad, es que los ricos siguen siendo ricos, algunos más, y los pobres, mucho más pobres. En medio de todos, están los más sensibles a las variaciones del mercado, a las fauces de los bancos, a las estafas de los especuladores y corruptos: Los autónomos. Los únicos capaces de levantar un país y cubrir los gastos presupuestarios de la Administración.
Actualmente hay en España unos 3,2 millones de autónomos, casi como funcionarios, que hay 3 millones. Y cada día, debido a la crisis una media de 400 se apuntan al paro, es decir, reducimos durante 2008 una media de 12.000 autónomos al mes, mientas aumentamos el número de funcionarios en unos 9.600 nuevos cada mes. ¿Y las PYMES?. En 2008 se cerraron un 65% más que en el año anterior, sólo en el primer trimestre de 2008 se cerraron 8.500 empresas en España. En ese mismo periodo se habían contratado a cargo de las arcas públicas 30.000 funcionarios.
No quiero decir con esto que estoy en contra de los funcionarios, sólo quiero hacer ver la necesidad de equilibrar el Sistema Financiero desde la protección de los autónomos como fuente de creación de empleo. Sin ellos, España deja de ser competitiva, por que son ellos los que emprenden, los que arriesgan, los que inventan, los que, en definitiva, engordan con sus impuestos las arcas municipales, autonómicas y estatales. Sin embargo, solo se ofrece ayuda a los bancos, pero éstos, siguen hundiendo el sistema laboral con su negativa a la refinanciación de los autónomos. Los tiburones siguen mordiendo.

 

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