¿Alguno cree que este día será recordado como un éxito sindical? Permítanme que lo dude. Después de unas semanas podemos hacer un balance cuyos resultados no dejan en buen lugar ni a los sindicatos, ni al gobierno. Para mí fue un día de lo más normal. Los que tienen un puesto de trabajo blindado son los únicos que pudieron hacer uso de su derecho a huelga con garantías. Personalmente opino que no se debe restringir ese derecho mediante coacciones por parte de los empresarios, como también creo que se debe de respetar el derecho a trabajar. Resulta evidente que sólo en las grandes empresas se resuelven las diferencias con presiones y coacciones por parte de ambos actores, empresarios y sindicatos, pero no ocurre lo mismo con los autónomos y pequeñas empresas, con esos pequeños negocios familiares que hacen verdaderas piruetas financieras para subsistir y que, por otra parte, difieren enormemente de las actuaciones que el ejecutivo ha mantenido hasta ahora. Han sido estas empresas las que han sufrido mayores conductas coactivas por parte de los mal llamados piquetes informativos. Mejor se definirían si los llamáramos energúmenos resabiados con alto grado de violencia. Bueno, eso por lo que se ha visto en televisión, por que aquí, en Santa Pola, han sido totalmente discretos y respetuosos. Sin duda, estos grupos de presión quedan al mismo nivel que los antisistema que protagonizaron actos vandálicos en Barcelona. ¿Qué diferencia hay entre ellos? Ya escribí no hace mucho que esta huelga debía haberse hecho mucho antes. Ahora no llega a ser un residuo de impotencia. Queremos trabajar y pagar nuestras deudas. Solo eso.
Paco Soler







