Me refiero a la columna que, EL MIRADOR firmada por Paco Soler, publica este periódico el viernes 23 de julio. En ella hace mención a la escasísima colaboración ciudadana de algunos ciudadanos incívicos que, así como a los cambios “legales” producidos en este hermoso entorno.
Estoy totalmente de acuerdo con su opinión sobre el valor y belleza del entorno, además en mis visitas a Santa Pola tanto en invierno como en verano es uno de mis lugares preferidos para recorrer tanto en coche como a pie. El caos circulatorio que se produce los fines de semana se veía venir, ya que igual se produjo en Semana Santa, lo que sucede es que entonces fueron pocos días y se pasó sin mas, pero cualquiera que anduviese en esas fechas por ese entorno pudo comprobar lo dificultosa y peligrosa que iba a ser la circulación para caminantes, corredores, ciclistas etc, etc, además de vehículos debido a la “empalizada” colocada en parte del camino. Este vial o camino siempre ha sido dificultoso de transitar debido a su estrechez, pero tal como se ha colocado la mencionada empalizada, se ha convertido además de dificultoso en altamente peligroso.
Quizás se refiera en lo de incívicos ciudadanos a aquellos que detienen el coche para apearse personas mayores, niños u ocupantes en general; o bajar del coche sombrillas, sillas, neveras etc, para a continuación tratar de dejar el vehículo donde se pueda por la escasez de aparcamiento. He podido comprobar en más de una ocasión que cada vez que un coche se detiene, se origina un tapón que colapsa totalmente el tráfico. Entiendo que en algunos lugares, existiendo espacio como existe, con independencia de que no se permitiese el aparcamiento, sí fuera posible realizar una breve parada para permitir realizar los menesteres citados evitando colas y atascos.
No puedo entender como propone un control riguroso y restrictivo de acceso, cuando lo que se debe buscar son zonas de aparcamiento regulados y controlados, que por cierto, previo pago de su importe ya se viene haciendo en horario nocturno, aunque este dato no lo puedo afirmar.
Muestro mi total desacuerdo en lo que el Ayuntamiento poco puede hacer ya que considero que al igual que ha colocado placas nuevas de parada prohibida, podría colocar alguna más de limitación de velocidad ya que desde Santa Pola del Este entrando al camino existe una señal de circulación prohibida para camiones no existiendo limitación de velocidad hasta las proximidades del Bancal de la Arena y en esta zona colocar badenes o señalización peatonal para atravesar desde el “aparcamiento” o del chiringuito allí instalado, con algo de seguridad. Asimismo entiendo que debe existir un total entendimiento entre las Administraciones, Local, Provincial o Autonómica para cualquier actuación sobre este tipo de entornos actuando en la misma dirección, facilitando entre todas ellas el uso de los recursos naturales que Santa Pola posee, de una forma ordenada sin imposiciones y prohibiciones que no conducen mas que a levantar crispación entre los usuarios que quizás les haga llegar a parecer “ciudadanos incívicos”.
Por último quiero dejar constancia de un hecho lamentable que presencié “in situ” el domingo 18 de julio sobre la 2 o 2:30 de la tarde. En la entrada/salida del aparcamiento que hay en el lateral del Chiringuito Azul había un colapso total de coches que circulaban o lo intentaban y lo mismo otros que entraban o salían del aparcamiento. A la salida dirección Santa pola, había tres o cuatro coches aparcados a la derecha que dificultaban el tránsito siendo uno de ellos el de la Policía Local.
Mientras, los Agentes estaban sancionando con multa con fotografía incluida a dos motos que no sé como habían podido aparcar al otro lado de la empalizada pero que en absoluto dificultaban el tránsito ni a vehículos ni a peatones. Este hecho lo comento por lo que la Policía se ve desbordada.Resumiendo,considero y creo no ser el único, que la susodicha empalizada tal como está instalada poco va a aportar a mejorar el entorno por lo que aplaudamos todo aquello que favorezca y censuremos y rechacemos aquellos que sean contrarios vengan de donde vengan y no convirtamos la legalidad en un sin sentido.
Manuel Martínez Medina









