Hablamos de viviendas unifamiliares entregadas y escrituradas entre finales de 2003 y 2006.
De cédulas de habitabilidad aun sin entregar a los propietarios, a pesar de las solicitudes e inspecciones correspondientes.
De vallas perimetrales y aceras incompletas, vallas de construcción “provisorias”, pero permanentes.
De calles privadas sin luz por más de dos años, sin la capa de asfaltado final con hierbas y broza en los bordillos.
De servicio de limpieza viaria, precario o inexistente.
De falta de letreros indicativos de los nombres de las calles.
De paneles de buzones en estado lamentable y de difícil identificación de viviendas.
De comunidades de vecinos forzadas pero inoperantes, con falta de recursos debido a los cuantiosos impagos y las dificultades para su cobro, con el agravio comparativo para los que cumplen.
De intimidaciones por parte de la Empresa suministradora de agua por la no presentación de la cédula de habitabilidad, indicando la posibilidad del corte de suministro.
Las Autoridades Municipales atribuyen estos problemas a incumplimientos de la promotora y la imprevisión de anteriores gobiernos comunales.
Pero, es de hacer notar a la actual Corporación que ésta es la tercer legislatura de su grupo político en mayoría, por lo cual se debería dar ya una solución a estas cuestiones en los incisos que le competen.
Lamentablemente no hay un movimiento reivindicativo de sus derechos entre los propietarios, a pesar de tener motivos para estar “ indignados “.
Orlando Héctor Gadea Frutos









