Estimado Director: En la edición del pasado 12 de agosto del periódico Santa Pola apareció —bajo el titular “Inquilino moroso”— una queja de D. Carmelo Martínez por el procedimiento judicial llevado a efecto ante el impago de un local de su propiedad en régimen de alquiler. En dicho procedimiento, el señor Martínez contó con el asesoramiento de un bufete de abogados de Alicante –Borja y Asociados- adscrito a la red de despachos de abogados de Legálitas. La sentencia, que resultó favorable para el demandante, no ha podido ejecutarse por incomparecencia del condenado, al parecer en paradero desconocido. A propósito de la actuación de Legálitas en todo el procedimiento, se pone de manifiesto –tal como describe pormenorizadamente el comunicante- la excelencia y profesionalidad de los letrados de Legálitas, como queda patente al haber logrado una sentencia favorable a nuestro cliente. Pero no sólo eso. El señor Martínez contó a lo largo del dilatado procedimiento con el consejo profesional y la tutela competente y tenaz del bufete Borja y Asociados.
Sólo el 8% de las consultas y reclamaciones en materia inmobiliaria que recibe Legálitas acaba en un procedimiento judicial, y —como en el caso que nos ocupa— el porcentaje de sentencias favorables a nuestros clientes es
abrumador. Comparto el disgusto del señor Martínez al no poder resarcirse económicamente de lo que le corresponde, pero es innegable que la sentencia fue favorable al cliente, y, por tanto, la defensa de sus intereses plenamente satisfactoria.
Las ventajas de ser cliente de Legálitas empiezan con la inmediatez en el estudio y respuesta del “caso” y también con un tratamiento favorable del coste del servicio (al que se refiere el comunicante), ostensiblemente menor al “precio de mercado”, con descuentos especiales sobre los honorarios recomendados por los Colegios de Abogados. En algunos supuestos, incluso, el descuento obtenido por los clientes de Legálitas es mayor que el coste de la cuota anual de asociado. En resumen, la sentencia fue favorable a nuestro cliente, aunque –como sabemos– no todos los juicios que se ganan tienen como resultado la reparación total o parcial de la injusticia que
motivó la demanda.
Atentamente:
Juan Pardo
Director General de Legálitas









