Escribo estas líneas para expresar el sentimiento de impotencia que tengo en este momento, al no poder el pasado 14 de septiembre, matricular a mi hija en los cursos extraescolares que oferta el Ayuntamiento en la Casa de Cultura. Los hechos se repiten año tras año, sin que nadie haga algo por resolverlo. Te dicen que el plazo de matriculación empieza el 14 hasta el 25 de septiembre, pero en realidad no es así. Las puertas del centro abren a las 9,30 del día 14 de septiembre y media hora después ya se van agotando las plazas ya que por mucho que se madrugue (yo llegué ese día a las 7,30) tienes a 20 personas delante de tí, pero la mayoría está guardando el sitio a 4 o 5 familiares o amigos, que a punto de abrir las puertas llegan a ocupar “su sitio”. Además de esto, una misma persona puede pedir más de una solicitud de matrícula sin que se le pida documentación para cerciorarse si son de la misma familia (lo que sería razonable). Por estos motivos, cuando después de estar unas horas en la calle, te toca el turno de matricular, te dan la opción de matricuar en los cursos que no quieres (porque lo que tú querías ya no hay) o bien te vas a tu casa y le dices a tu hija el año que viene será porque este año no hemos alcanzado la plaza. Para terminar, agradecería que el próximo año, se pudiera mediar para cambiar este sistema injusto de matriculación ya que del mal proceder de los adultos los niños son los más perjudicados.
Esther Pérez









