Nunca el objetivo de un taller municipal brindó momentos tan emotivos. Nunca el afán de celebrar la vida que nos recomendaron los chicos y chicas sobre el escenario de la Casa de Cultura, este pasado miércoles, nos abrió el corazón para etiquetar como “pequeñeces” los avatares del día a día, y darnos cuenta de lo que nos estamos perdiendo cuando dejamos de cantar, cuando no abrazamos, besamos, reímos, disfrutamos…
Di que sí, Merche, que hay que celebrar la vida como ellos. No cambies nunca.
Enhorabuena por vuestro trabajo: alumnos, profesores, voluntarios, artistas, Ayuntamiento… Se nota que hay cariño e ilusión en lo que habéis hecho. Gracias a todos por llegar al corazón.
Antonio López









