Que pena nuestro pueblo, cada día las calles están más llenas de cacas (de perro) que obviamente sus dueños no recogen, pipís de perro y de (señores), papeles, latas, chicles, pieles de frutas, y para acabar de rematar bolsas de basura que en vez de meter dentro de los contenedores son depositadas a los lados (supongo que por no levantar la tapa “el colmo”). La empresa de limpieza de nuestro municipio (igual que en toda España, Urbaser), debería de proceder a limpiar en condiciones, así como supervisar el trabajo de sus empleados, pues para diez que lo hacen bien el resto lo que ve la suegra y es ciega. Y todos los habitantes de este municipio (limpios y cochinos) pagamos mucho a Urbaser a través de nuestro Ayuntamiento para tener un buen servicio. Creo que se tendría que supervisar el trabajo de los barrenderos, coche escoba y aspiradora, que mucho dar vueltas pero poco trabajar, utilizar más los coches con depósito y manguera a presión con el fin de dejar las calles limpias y sin malos olores. En cuanto a nosotros los ciudadanos deberíamos tener más educación y ser más civilizados (sino por campañas de concienciación, con multas). La Policía Local en vez de girar la cara cada vez que ve a un perro hacer caca o a un señor pipí debería multar y poco a poco conseguiríamos que en nuestro pueblo se pudiera ir tranquilamente por las aceras y no como en la actualidad, (menos cuatro calles), el resto cacas de perro, pipís de todo tipo, latas, papeles, chicles, etc., o sea una odisea sin contar los socabones (que ese es otro tema).
JOSEFINA MOLINA









