RESPETO Y CONSIDERACIÓN

 
Viernes 13 de septiembre de 2013 0 comentarios
 

Soy una vecina que vive detrás del Castillo, a unos cien metros más o menos de donde plantan la barraca. Quiero decir que aquí no se puede dormir de la horrorosa música que ponen. Tan alta. En la casa tengo que cerrar puertas y ventanas, tomar un Lexatin y ponerme tapones en los oídos. Así y todo, el bum, bum de la horrorosa música retumba en los cristales. Comprendo que estamos en fiestas, pero que pongan el volumen más bajo y un horario más corto, no hasta las cinco de la mañana o más.
Hemos estados más de 20 años soportando el botellón y ningún alcalde de diferente partido nos ha escuchado. Se fueron los chavales por su voluntad y, ahora, la dichosa barraca, que es el plato fuerte. Cuando terminan a las cinco de la madrugada. Entonces es cuando se puede dormir un poco, pero espera que vienen los postres, la despertá. Esto despierta a niños y mayores.
Todos los escándalos vienen a parar detrás del Castillo. A ver si algún político nos soluciona este problema, que es bastante gordo para los que estamos enfermos de los nervios y, si no encuentran solución, los moros que se pongan a la puerta de sus casas. Espero que se soluciones, porque no quiero meterme en denuncias ni juzgados. Espero que tengan un poco de consideración y respeto para los que estamos enfermos.

 

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