COMO HABRÁS LEÍDO EN OTRA OCASIÓN
Este poema que tienes delante / navegará entre tu mente y la mía / a la vez que trata con poesía / de sugerirte un mundo fascinante.
Es ardiente calor, plasma radiante, / la fuente de la vida y su alegría; / una nocturna luz que se diría / nacarada cual reflejo distante.
A él debemos el trigo y su verdor, / la evolución de mente y corazón, / la conquista del mundo y el amor.
Estrella de la humana condición, / no existe un dios que nos trate mejor / aunque su religión sea fusión.









