Llevo años veraneando en Santa Pola con mi marido e hijos, me gusta sus playas, sus gentes y el ambiente marinero que tiene. Hace unos años, las plazas y parques infantiles de esta villa estaban inundados de jóvenes y no tan jóvenes en malas compañías que hacían que ninguna madre en su sano juicio quisiera dejar a sus hijos jugar allí, eso, por suerte, ha cambiado y ahora las plazas y parques infantiles son más seguros y están llenos de vida, con niños jugando y correteando felices. Entre todos lo hemos conseguido, es sólo cuestión de cumplir unas elementales normas de convivencia para que esto siga siendo así.









