Acudo desde hace 18 años a la playa del Varadero.
Hay personas que necesitan hamacas y sombrillas, de alquiler, por diversos motivos, !estupendo!, es un servicio más en la playa. A veces lo he usado.
Estoy leyendo, son las siete de la tarde, cuando de pronto un niño llora amargamente, se ha tropezado con la cuerda colocada alrededor de las hamacas, corriendo de un amigo, jugaban al escondite.
Las personas que allí estábamos nos indignamos con la idea de pretender acotar zonas de baño, los palos y las cuerdas limitan la libertad de los niños, personas de movilidad reducida, coches de bebés...
Al atardecer no hace tanto calor, las hamacas están recogidas y por tanto ese espacio es absurdo que esté limitado. Da gusto ver cómo juegan al escondite, a hacer carreras... Durante el día tampoco hace falta, hemos funcionado divinamente todos estos veranos sin límites. Incluso comentábamos que hace mal efecto ver esos palos y cuerdas.
Desde el periódico de Santa Pola pedimos a la Concejalía de Playas que, por favor, los eliminen porque no van a dar más que problemas.









