No se cuando me he mudado, pero últimamente vivo en un país que no conozco. Me levanto con la situación de extrañeza que provoca estar en un lugar desconocido.
Enciendo la radio o la tele y todos los días me ofrecen nuevos motivos para el desaliento y la indignación, dan ganas de romper con todo.
Se te caen los sueños que un día con toda la ilusión planificaste para tu vida, no quieres grandes cosas pero a este ritmo me conformo con vivir, para luchar y explotar. Todos los días por la dignidad y la libertad de las personas y por este poder que nos han impuesto.
Para ser de izquierdas no necesito un capitalismo explotador y caciquista, me basta con la injusticia, con el trato desigual de las personas. No necesito el espectáculo de los desahucios, la desesperanza de seis millones de personas sin trabajo y tantas y tantas mareas...
Para ser republicano, no necesito más que una conciencia democrática avanzada, no necesito las fotos de un elefante abatido en sus tierras, una princesa imputada por una causa de corrupción, de una realeza sentada en el banquillo de los acusados.
Para ser feminista no necesito que ninguna mujer sea asesinada, degollada, apuñalada, tiroteadas, ni que ningún impresentable pisotee ningún sueño de ninguna mujer. Frente a eso, encuentro la izquierda necesaria, la explicación justa y la propuesta adecuada.
Victor Manuel Sánchez









