El pasado mes de abril nos dejó Andrés, hijo de D. José Alonso, popular poeta y trovero santapolero, fallecido años atrás; Andrés no era poeta, pero era una persona muy especial, muy amigo de sus amigos, muy familiar.
Siempre tenía sus manos tendidas para ofrecer su ayuda a quien le hiciese falta, fuese amigo, conocido o no. Te fuiste en silencio sin dar lugar a reaccionar a las personas que como yo desconocíamos tu grave enfermedad. Ahora, cuando puedo pasear por la Glorieta, me parece verte siempre con tu sonrisa y palabras de ánimo, y así guardaré siempre tu imagen. Desde aquí quería brindarte mi pequeño homenaje a un hombre justo, amable, en fin, una buena persona. Mando mis condolencias a toda su familia, ya que en su despedida me fue imposible hacerlo personalmente. Y a ti Andrés no te digo “adiós”, te digo “hasta luego, amigo”.
Francisco René Martínez Galiana









