El Primer Lunes de Mona, nada más pasar la Semana Santa, acudí a un supermercado de la localidad. Toda vez que tenía la compra hecha, justo en la caja, me surgió una necesidad urgente de acudir al baño. Cuál fue mi sorpresa que, a la hora de pedirles que me indicaran dónde se encontraban los aseos, me dijeron que el que había solamente era para uso del personal.
Así las cosas, tuve que salir de este establecimiento y acudir al bar de enfrente para poder acudir, dejando toda la compra en el supermercado. A mi regreso, pagué, porque me daban hasta ganas de dejar la compra, más cuando uno de los empleados me dijo que no existía la obligación de tener un baño para los clientes. No contenta con las explicaciones, he intentado contactar con la concejal de Sanidad (hasta tres veces). A fuerza de acudir tantas veces, me recibió quien yo creo que fue la secretaria. Quien no sabía nada. No me supieron decir si se tenía o no la obligación de tener baños para el público. Eso sí, me dejó bien claro que la concejala no podía atenderme porque estaba de conferencias.
Además, me indicaron que, si quería saber la normativa, que acudiese a Alicante, que aquí no me lo podían solucionar. A la Oficina de Consumo. Pero tampoco me indicaron a dónde ir en Alicante. Vistas las cosas, les pedí el teléfono del periódico. Pero tampoco sabían el número.
Me gustaría que me contestasen si es verdad que no existe esa obligación o si, en realidad, es que no se quieren molestar en decírmelo.









