Me gustaría aprovechar estas líneas para agradecer, en nombre de toda mi familia, las enormes muestras de cariño que hemos recibido tras el fallecimiento de mi padre por parte de tantas personas, tanto a título particular como en representación de los colectivos locales, y que nos han acompañado en estos momentos difíciles.
Especialmente emocionante fue para nosotros la gran manifestación de cariño que nos brindaron los vecinos de la calle Pelayo y que nos hizo llorar a toda la familia por lo inesperado de su gesto, lo que nos demuestra el calado que nuestro padre llegó a dejar entre sus vecinos y amigos al ser una persona que siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás. Siempre quedará en nuestros corazones ese emotivo recuerdo en el día de su despedida.
Mil gracias a todos por el cariño que le habéis demostrado y por habernos hecho sentir tan arropados.
Lola Gadea









