Hoy, en las postrimerías de esta legislatura y desactivada por las últimas elecciones municipales la mayoría absoluta que ha imperado en esta villa durante los últimos doce años, he intentado asistir, invitado desde el día 27 de mayo pasado como concejal de Compromís en funciones, a la clausura de “Profesionalizarte”, un curso de promoción del empleo de la Agencia de Desarrollo Local (ADL), en el marco del llamado “Baluarte del Duque” del castillo fortaleza de Santa Pola, del siglo XVI.
La importancia y belleza del recinto escogido, y los esfuerzos contra el paro de todas las personas a las que nos importan las condiciones de vida de santapoleros y santapoleras, me habían hecho suponer que se trataba de un acto importante y, por su contenido, revestido de alguna solemnidad.
Desafortunadamente, en el patio del castillo, al sol de junio, no había nadie a las 13.30. Unos minutos más tarde, se entreabrió la puerta del Baluarte, y una señora de la limpieza tuvo a bien comunicarme que no estaba informada. Como la niña del poema de Manuel Machado, “Idos, buen Cid. En nuestro mal vos no ganáis nada.” Me he disculpado por interrumpirla.
Posteriormente, la ADL, requerida telefónicamente, me ha informado de que se había adelantado la clausura. Punto. Me he ido.
¿Menosprecio de la oposición? ¿Dejadez, abandono, desidia, mala intención, deseo de hacer daño, opacidad, ocultamiento? Probablemente, solo lo primero. El equipo de gobierno lo ha practicado y fomentado con su ejemplo que se practique durante doce largos años.
Solo espero que estos sean sus últimos coletazos.









