Él recuerda que de niño nadaba
en la playa que junto al puerto había;
ya lejos de su natal Almería
el santapolero mar conquistaba.
Cuando del Cervantes se jubilaba
mil dichos populares recogía;
preservar la vieja sabiduría
es lo que cada día disfrutaba.
Recopilar la tradición oral
es tarea encomiable y destacable;
protege nuestro acervo cultural.
Trabajador escolar admirable,
ahora es un compilador genial;
Fernando Jordán Murcia es entrañable









