…. Gobernar es lo más sencillo del mundo, bastan tres cosas:
1- Crear la política autosuficiente para consumir lo que nuestro país es capaz de generar (fuera fórmulas extranjeras), importaciones chinas, productos ganaderos, textiles, etcétera, los cuales están cerrando nuestras fábricas, astilleros, industrias jugueteras y hasta me atrevería a decir olivareras (antaño las más importantes del mundo).
2.- Decirle a nuestros políticos que basta ya de políticas turísticas a países tercermundistas. Siempre hemos subsistido de nuestros países limítrofes, junto a Alemania, y si al movimiento de nuestros turismo nacional parece que está de moda Rusia y China (vuelta al mismo error)...
3- Ser capaces de primar en imaginación y esfuerzo común para crear y generar desde nuestros municipios los puestos de trabajo que sean posibles. Reformando nuestro Patrimonio. Mejorando aceras, avenidas, proyectos a realizar, estaciones de autobuses, piscinas públicas, creando eventos, actos promocionales y riqueza interna.
Es así la única manera que seríamos capaces de crear empleo. Si desde un ayuntamiento el dinero de los impuestos es reconvertido en proyectos para dar trabajo, seríamos capaces de crear una espiral que, en poco tiempo, repercutiría en el bien general de nuestros conciudadanos. Nunca adjudicando grandes proyectos a grandes empresas que, a la postre, traen sus trabajadores y la mayoría de ellos todos ‘foreros’, sino magrebíes o sudamericanos. Y lo que es peor, subcontratando las obras asiduamente, con lo que conlleva en detrimento de los materiales, calidad, falta de competitividad e incumplimiento de las mismas.
En cierta ocasión yo, personalmente, siendo concejal de nuestro Ayuntamiento, tomé la decisión de adjudicar el servicio de Limpieza sólo por ahorrar un montón de millones en infraestructuras, compra de camiones, barredoras, lavacontenedores, etcétera. La empresa que se beneficiara tendría que ejecutar tales inversiones, incluida una nave de servicios. Todo a coste de la empresa.
Pues bien, algo que se me reprochó abiertamente, después ha demostrado que, a pesar de no costar un duro, ha sido la principal fuente de trabajo de nuestro municipio.
Con estos ejemplos es como se crea trabajo, se moderniza Santa Pola y se crea ilusión a muchísimos santapoleros de a pie, entre 70 ó 80 al año que pasan por “Urbaser”. Unos fijos, otros de temporada o refuerzo, consiguiendo posteriormente su paro o ayuda familiar.
Con todo ello evitaríamos los sobreesfuerzos de Servicios Sociales y le daríamos al santapolero la dignidad de trabajar, sentirse útil y no verse en la vergüenza de tener que ir a pedir a Cáritas o al Ayuntamiento.
Si tiene a bien publicarme este escrito, en el próximo explicaré lo que se puede realizar en el Paseo Santiago Bernabéu y en la Avenida de Salamanca, dos asignaturas pendientes desde hace ya muchísimos años. Amén de la estación, piscina, etcétera. Proyectos estos que si se enfocan con la imaginación suficiente serían capaces de crear muchísimos puestos de trabajo, pues Santa Pola está a la cabecera del paro provincial, con 4.500 parados más que gente trabajando.
Si he herido susceptibilidades, ruego me perdonen, pero no puedo por menos que sufrir por la situación que corroe a Santa Pola, siendo además un municipio como siempre afirmé, un paraíso de oportunidades. Y, estando como estaba a la cabeza de la Comunidad Valenciana, donde veraneaban desde ministros, “varios de ellos”, famosos, cantantes, jueces, fiscales, presidentes autonómicos y nacionales, amén de todos los famosos de la farándula, míses… hasta cuatro en un solo año, etcétera.
Con todo ello, Santa Pola gozaba de un crédito y una categoría como municipio turístico que sólo podía superar Benidorm y, puede, algún otro… cosa que dudo.









