Soy una señora de Alicante pero vivo más de cincuenta años en Santa Pola. Quiero con esto decir que me siento tanto alicantina como santapolera.
Viene al caso esta referencia, al leer en este periódico como hay personas que dicen y escriben que Santa Pola está sucia.
No señoras, Santa Pola no está sucia, somos nosotros, los que vivimos en este maravilloso pueblo los que lo ensuciamos.
Frente a mi casa tengo tres contenedores de basura de los enterrados que el Ayuntamiento instaló. Pues bien, todos los días hay una señora empleada municipal que, con su fregona, sus guantes y sus trapos deja relucientes los contenedores.
He escrito esta carta porque el otro día estuve a punto de darle un aplauso a esta señora.
Sirvan estas líneas para agradecer a estos señores y señoras de la limpieza que nos dan un ejemplo de civismo.
Un saludo muy fuerte para todos los empleados de la limpieza de Santa Pola y me uno a ellos por su dedicación.
Fina Mira Moya









