Leo en el periódico El Mundo de 07-11-2009, una crónica que me deja el café que estoy tomando a mitad de camino. Se trata de la donación que hizo el Sr. Robira a los indios de Ecuador para promocionar el bilingüismo, osea que los indios hablen catalán y los catalanes el... (intercambio de culturas). Confieso que la noticia nos despertó la risa (una vez que pasó el café) a los que allí estábamos. Después la risa se cambió por indignación y vergüenza ajena al recordar a los miles de españoles que se encuentran en una situación trágica sin trabajo ni prestación. Queda patente el desprecio que siente por los españoles, esos que le han dado la “pasta” para el bilingüismo y para las célebres comilonas que se mete el Sr Robira. Desconozco los militantes que tiene su partido pero desde este momento contaría con uno menos. Quizás desconociendo el dinero hayan usado los billetes a modo de papel higiénico, que en realidad, es la equivalencia del cambio papel por lanza. Del bilingüismo hay que olvidarse como de una quimera más, y que los indios seguirán sin comprender.
Aquellos republicanos que sacrificaron su vida por la República qué pensarían de este personaje que cambia euros por lanzas esperando que se hable catalán por esas salvas de Dios. Entiendo que la auténtica tragedia no es ni los euros, ni lanza, ni idioma. Es sencillamente que pasados 5 minutos de la noticia lo que realmente preocupó fue el impuesto nuevo a los futbolistas.
Antonio Ortega Madroñal









