He aquí un himno: A una hora histórica y determinada; había un halcón hembra mirando hechizada e hipnotizada al horizonte; heráldico, hermoso y armónico, en un valle de hadas que forma el horcajo, entre los dos pueblos de: Huete y Honrubia, provincia de Huelva, donde en otros tiempos fue dominios de la hiena, del hurón y el hipopótamo, donde existe una hacienda hemisférica y el hielo no se conoce, con un clima parecido a: Hawai y Haití. Muy diferente de: Hungría, Hamburgo, Handaya, Huesca o el Himalaya. Propiedad de tres hermanos; Honorio, Héctor y Helena -huérfanos-. Habitantes éstos que se hospedaban de huéspedes en un hotel, tipo hostal, y en una habitación cada uno.
Hacienda ésta, de varias hectáreas, producto de una herencia sin hipoteca de su padre que había sido: hebreo hispánico (nunca fue hereje) honorable, héroe e hidalgo, de hazañas históricas que tuvo cuatro amigos. Y que fueron: Horacio Hernán Hermida, Hugo Heredia Hurtado, Hervás Herrera Hernández, e Hinojosa Hugo Huarte.
Uno de los hijos de profesión herrero y el otro hortelano, Este último, este hombre hercúleo, tenía un huerto del tamaño de un hipódromo y en él había: una higuera llena de higos, habas, hinojo y hortensias. En el humedal; lejos del bosque de hayas, había: hortalizas, hongos, helechos hermafroditas, hierbabuena, habichuelas, y hamelias.
A pie de una hiedra de la huerta y en un hoyo hondo había, unos huesos cubiertos por hojas donde ponían las gallinas holandesas unos huevos hermosos hacinados. Mientras que del hogar húmedo de un hormiguero, una hilera de hormigas hervían como un huracán, y como una horda homicida marchaba histérica hacia y hasta, un hallazgo de un haz de heno, para hurtar hurgando y así saciar su hambre, hartándose dejando una huella horrorosa por donde pasaban.
La hermana en el horno limpio de hollín y hermético, horneaba unas hogazas de hojaldre con forma de hexágono y unas hamburguesas hechas de harina, carne de hígado y huevos, mientras por el hueco de la chimenea huía un humo hostil y horroroso. Su hermano herrero (herniado) había estado en el hospital, padecía una enfermedad hepática, sufriendo hemorragias hemofilias y tenía un hombro, hinchado por una herida producida por un herpes. No falto de habilidad con el hierro hacía: hoces, horquillas, hachas, hebillas de hojalata, hélices, hembrillas, herretes, husillos y harneros de harpilleras. En huelga y mal humor, falto de higiene, vestido con un hábito hecho de harapos, tumbado en una hamaca de forma holgazana, escuchando una música de arpa, se fumaba un habano y se tomaba un helado hablando con su hermano de un hallazgo poco habitual. Del hecho de que los honorarios que paga el hipermercado y el herbolario por los productos de la huerta. Su hermano hortelano le sigue el hilo de la conversación pegando la hebra, e hilvanando ésta, diciéndole de muy mal humor: no metas tu hocico en ello, y vigila tu hucha. Con un hola de hastío, un ¡hala¡ y un hasta dentro de una hora,terminaron la historia.
Ángel Martín Medina









