Cuando se despluma una gallina, es difícil recoger sus plumas. El buen concepto de una persona puede variar cuando con el comentario de otra, se desprestigia y es difícil corregir el error y devolver a la persona su buena fama, si no se la conoce.
Voy a recoger alguna pluma en el mismo medio, por si alguien no leyó la carta anterior.
Isabel es una persona optimista, trabajadora, desprendida, prudente, inteligente, con mucha psicología, original y muchas cosas más. Pero lo que más la caracteriza es su sensibilidad. El día de la ofrenda lloraba, le pregunté el por qué y simplemente era que se emocionaba. Logró juntar a toda la familia para una comida (90 personas) para relacionarnos, conocernos mejor y celebrar esa convivencia. Porque le gusta la paz y la concordia. Ofrece sus servicios a la mínima que haga falta.
Me sorprende que alguien critique su proceder. Todo lo que digo, lo ratificarían muchas personas que la conocen.
Antes de hacer una denuncia “tan pública” por qué no se piensa antes un poco, con calma, razonando qué bien se saca de ello ¿Por qué no hablar antes con la persona? ¿No es más satisfactorio estar orgullosa de ser tolerante, humano, ganar un amigo, que crear enemigos? Pensemos todos.
María Amelia Rosa Bonmatí









