De vacaciones en Santa Pola me gusta leer el periódico local y, el pasado 21 de junio, me encuentro con un artículo que, por interés, leo. Trata de la visita del Presidente Fabra a Santa Pola con el fin de inaugurar, junto con el Alcalde Zaragoza, un nuevo Paseo en la localidad alicantina (paseo dedicado al ex presidente Adolfo Suárez). Hasta aquí todo bien pero, de repente, me topo con que a la recepción del Presidente, asistieron unos manifestantes, ciudadanos en descontento con la gestión del señor Fabra y, este periódico, los trata de “increpantes” y “detractores”. Calificativos, a lo sumo, fuera de lugar.
Considero de ética periodística la completa objetividad de los artículos informativos, que no los de opinión ni la editorial, puesto que son, por excelencia, el método de información ciudadana. Método democrático calificado como “cuarto poder” y que tiene como fin la información de lo acontecido (a nivel local, regional, nacional, mundial...) sin entrar en opiniones.
Insisto, y porque es necesario, en que la prensa tiene que ser: clara, sencilla y, por encima de todo, objetiva. Por eso, hoy, hago un llamamiento a los informadores del mundo a ser objetivos y ser eso, informadores.









