Pues sí, hoy me ha tocado a mí!
ser valiente y ser audaz,
para poder sobrevivir
a este terrible huracán.
¡Tan fácil no le será!
seré su peor rival,
y dejaré en el olvido
a este dolor infernal.
Seré ese hierro que mata
a quien me quiera dañar,
sacaré todas mis garras
y lucharé hasta el final.
¡Uníos todos, amigos!
Venid conmigo a luchar,
iremos contra el destino
con el afán de ganar.
¡Ya se pasó la tormenta!
ya se marchó a otro lugar,
al no encontrarme dispuesta
a marchitarme en el mar.
Ahora que ya se ha ido
sé que puedo descansar,
muy felizmente en mi nido
libre de ese gavilán.
Con cariño a los que luchamos







