Ramón Pomares Piñol
 

¿Hay crisis en la Iglesia?

 
Viernes 11 de noviembre de 2011 0 comentarios
 

A mis 73 años y enfermo, me atrevo, sin ánimo de ofender, a afirmar que la Iglesia, que la formamos todos los bautizados-católicos, necesita una reforma no a lo Lutero, Calvino sino a lo Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer. Hoy nace un niño y la primera palabra que le dice a sus padres es :crisis. Y es que se escucha tantas veces que se mete en el feto, ser humano. No se habla de otra cosa: paro, divorcios, abortos, ahogos, bancos, capitalismo, izquierda, derecha, esto último tendré que ir a la universidad porque ¿Qué es ser de izquierdas, si vivo como un rey, podría preguntarse el político? No hago política. La Iglesia está dando de comer, de enseñar, de convivir con los ancianos. Es verdad, pero no es suficiente pues es criticada, abandonada por muchos, luego algo hay que Cristo no mandó hacer. Si miramos la historia, hay de todo. Desde la lucha hasta el amor y esto último es el fundamento de la Iglesia: el amor, no las armas, como ocurrió en tiempo de los fariseos, los colonos, etc. Estamos en el siglo XXI. Cristo en el siglo I fue un revolucionario, pero no usó las armas, ni la mentira. Se enfrentó a sus jefes religiosos, a Herodes, a Pilates y le costó la cruz, muerte que era normal en el pueblo romano, no en el judío, que mataba a pedradas. Hoy tiene que cambiar la Iglesia, empezando por el Papa. No veo a Cristo en el Vaticano, como Jefe de Estado, veraneando en Castelgandolfo. No veo a los apóstoles recibidos con honores durante los tres primeros siglos. Todos mártires, todos perseguido, todos criticados, pero no por el oro, sino por haber predicado lo que Cristo mandó y que hoy hace tanta falta:justicia, amor. Veamos:¿Qué pasa en las familias, en el trabajo? Cristo nos ha dejado una doctrina muy clara pero muy difícil. Cristo, escuchábamos ayer el Evangelio que decía de sus paisanos: “haced lo que ellos dicen, no lo que ellos hacen”. El que lee esta carta, puede pensar que todo es malo en la Iglesia. Todo lo contrario, pero es tan fácil ver sólo lo malo, es tan fácil juzgar al otro y yo no conocerme. Yo he ejercido el sacerdocio durante más de 20 años. Hoy no puedo porque me he casado y como yo más de 100.000. Pregunto ¿Qué, los curas no pueden casarse? Esta es una de las reformas que la Iglesia tenía que hacer. Como recordar lo que Cristo dijo en la cena: “gratis lo recibís, gratis darlo”. La Iglesia tiene que renovarse y que todo fiel, sea fiel, no cliente y el cura, el servidor, no el empresario.
Ramón Pomares Piñol

 

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