(Esta carta ha sido redactada el día 16 de marzo)
Quiero hacer público lo siguiente: el pasado lunes, teníamos previsto reunirnos junto al Ayuntamiento los amantes de los animalitos, con sus mascotas. Queríamos tratar de conseguir, lo antes posible, las ayudas prometidas, ya aprobadas y, hasta la fecha, sin firmar. Como sabéis, muy poco antes de la hora avisé a los que pude, 49 en total. Os dije que había un problema, que no vinierais. Todos estabais en camino para venir.
Como os prometí, os lo explico. Primero, agradeceros de corazón vuestra asistencia, aunque sin llegar. Hubiésemos sido muchos, vosotros 49, 26 que se fueron quedando dispersados muy cerca y los que no pude avisar y estuvimos allí, 14. En total, 89, con sus perritos y parejas. Digo los números porque algunas personas hablaron de “micro-reunión” . Recuerdo que tuve que suspender el acto. A las 09.30 mandé un fax al señor Escalada en el que decía que fue tan rápido a la hora de contestar a mi carta que, de haberlo sabido, no habría convocado esta concentración.
Mi carta anterior le animó mucho, como me han dicho en bastantes lugares. A las 11.30 del mismo lunes me acerqué a la Policía, para informar de mi reunión silenciosa y sin papeles. Qué rapidez, señor Escalada, ya estaban avisados por usted. Al final, me tendrá que agradecer el no dejar las cosas que urgen aparcadas.
El trato en la Policía fue humano e increíble. Allí me dijeron que tenía que solicitar permiso. El mismo oficial dio el número de fax para mandar a Subdelegación de Gobierno. Yo no sabía que eran diez días o 72 horas, si era urgente. Mandé el fax explicando la situación y la imposibilidad de avisar a toda la gente. Tengo que decir que, en 30 minutos, tuve tres llamadas de la Subdelegación, solicitándome nombre, dni, lugar y hora. A las 12.45 del mismo lunes me remitieron a la Guardia Civil. Con todos los agentes que hablé tuvieron un trato muy humano. El mismo teniente, llamó a Subdelegación y me explicó que, aunque fuese en silencio, si alguien alteraba el orden, los llamarían e irían. Yo, con tono cariñoso, les dije que eran únicamente quince minutos y prometí que, si pasaba algo, me encargaría personalmente de solucionarlo.
Fue tan grande el respeto que no me vi capaz de seguir con la convocatoria. Por eso fue tan poca gente, limitados a veinte personas. Aprovecho para decir que llevo treinta años ocupándome de los animalitos, siendo una persona humilde y sencilla. Reconozco que soy una persona mayor, como me han dicho, con cierta experiencia, pero no “que no valgo para nada”. De acuerdo estoy en que los animalitos no saben de dinero o política, sólo de amor, pero algunas personas me han sacado todo el dinero que han podido… y más, por lo que pido que devuelvan mis últimos donativos.
También me gustaría pedir disculpas a las cuidadoras de colonias felinas, ya que puse como ejemplo a la del Náutico. Lo siento. Reconozco que, desde que están las protectoras, están todas supercuidadas. Ahora, los gatitos están como siempre se hubiese deseado. Gracias por conseguirlo y por la concienciación de las personas.
Antes de dedicarse a los animales, hay que ser persona. A la marcha que llevan algunos, su caída va a ser estrepitosa. Suerte.









