Estimada Sra. Aguilar:
En contestación a su misiva, publicada por este periódico el pasado día 25 de abril he de manifestarle lo siguiente:
¡Gracias a Dios! Que locales como Saint James y todos los demás empresarios del paseo han invertido y obtenido sus permisos y licencias para montar sus negocios en la zona de ocio del recientemente inaugurado Paseo Adolfo Suárez, junto a la Avenida de Granada.
¡Gracias a Díos! Que los gobernantes y fuerzas del orden de la localidad tienen la suficiente perspectiva para darse cuenta de cuanto bien aportan estos negocios, que no hacen otra cosa quencompletar la oferta de hostelería, restauración comercio y ocio a Santa Pola, para favorecer la llegada de turistas y residentes a la villa, con el consecuente beneficio económico para todos los sectores que esto comporta y sobre todo cuanto empleo, sobre todo joven, crea.
Y ya que usted comenta que, como casi todo el resto de españoles, entre los cuales me incluyo, paga sus impuestos, deberemos de velar por el buen uso que se le da a los mismos, ya que como le aventuro informada, conocerá que toda la obra de urbanización y edificación de la Avenida de Granada y el Paseo Adolfo Suárez se ha pagado con dinero privado, de empresas privadas que con su propia financiación (no con dinero público de nuestros impuestos) han hecho posible la obra que Vd. disfruta y sin duda ha revalorizado exponencialmente el valor de su vivienda. Por cierto, que tengo varios conocidos, que deben ser vecinos suyos, en los edificios de primera línea en la Avenida y me comentan que a ellos la música de los locales no les molesta…
¡Gracias a Dios! Que aun le queda este tren a Santa Pola para reactivarse turísticamente y volver a atraer a las familias que además de la playa, buscan otros alicientes para elegirnos como su destino vacacional y poder salir del tostón grande en que nos habíamos convertido.
Gracias a Dios Sra. Aguilar.









