Hace tres o cuatro años, el Ayuntamiento de Santa Pola terminó de acondicionar una plaza de nueva creación situada entre los números 36 y 38 de la Avda. Salamanca, justo delante del restaurante La Sabata.
Lo que durante varios años fue un secarral baldío con un olivo en su centro se convirtió en muy poco tiempo en una preciosa placita ajardinada, llena de flores, con piedras de distintos colores en sus parterres y, en fin, en un agradable paraje.
Lamentablemente, algunos fines de semana durante todo el año y especialmente todos los días de la temporada estival se convierte en un campo de fútbol. Cada tarde, cada noche, jovencitos y no tan jovencitos campan a sus anchas pisoteando los parterres, no dejando con sus balonazos ni flor tiesa ni arbusto sano; los caminos embaldosados se llenan con las piedras ornamentales de las zonas ajardinadas, alguna farola estalla…
Quizá no estaría de más que el Ayuntamiento colocara algún cartel informando de la normativa municipal al respecto, y quizá tampoco estaría de más que la guardia urbana velara por su cumplimiento y, a la vez, les informara de la existencia de zonas cercanas (tanto en la Avda. Zaragoza como en la Plaza Baix Vinalopó) habilitadas por el Ayuntamiento para la práctica del deporte. Y así, todos contentos.









