Don Miguel Zaragoza, alcalde de Santa Pola. Muy Sr nuestro: Por la presente reciba la felicitación de unos santapoleros, con muchos años de adopción. Por labores que usted y su equipo no dejan de acometer, en esta ocasión, el Centro de Salud, entre otras. Entendemos las muchas dificultades que tendrá que superar sobre todo en esta época tan adversa. Le deseamos mucho éxito, que en definitiva, será el nuestro. Sr Zaragoza, en el número pasado, hacía referencia al agua, ese preciado líquido tan deseado y tan escaso por estas tierras. Escaso, todos sabemos el motivo. Unos señores derogaron el proyecto aprobado por los españoles y respaldado por la UE. El motivo, rechazar sistemáticamente todo lo proveniente del PP sin importar las futuras consecuencias (ahora les piden ayuda). El proyecto en cuestión era el trasvase del Ebro hacia tierras necesitadas de agua. En su lugar se empiezan obras “Faraónicas” llamadas desalinizadoras. El agua que producen estas centrales es de un alto coste sin calidad para beber ni regar. Sin embargo, hay países donde este agua sería maravillosa salvando a miles de personas. Pero ningún país que viertan tantos ríos al mar con tanta aportación de excelente agua dulce, cambiaría este agua por la desalinizada. Otro inconveniente (por el que no se quejan los ecologistas) es el del vertedero de las sales sobrantes al mar, atentando contra el ecosistema, que tanto defienden. ¿De estos irresponsables, no se acuerdan los que arremeten contra usted para arrebatarle su mérito al Sr Zaragoza?.
ANTONIO ORTEGA MADROÑAL









