La civilización y el modo de cultura occidental europea están en caída libre. Los acontecimientos se precipitan. A partir de 2020, sobre todo, vamos a ser testigos de cambios que, ahora, se nos antojan de ciencia ficción, pero que serán realidad gusten o no gusten. Occidente está tocado. El sistema económico-financiero tiene que renovarse y hacer realidad el dicho lampedusiano de que “todo tiene que cambiar para todo continúe igual”.
Se acabó ese confort, ese estilo de vida basado en el consumismo desaforado. Se acabó el culto a la materia en contra del culto al espíritu. Estados Unidos e Inglaterra ya están dejando de ser el referente a imitar y países como China, Rusia, India y Corea (porque dejarán de existir las dos Coreas actuales) tomarán el relevo y Occidente tendrá que someterse a su influenza. Nada ni nadie podrá evitarlo.









