Aunque parece que estas tres cosas sean diferentes, por desgracia desde hace tiempo se vienen juntando en un triste contexto. Abandono: porque desde hace ya muchos años se prometió por el equipo de Gobierno hacer una “pequeña” obra para preservar a la urbanizacion colindante con el parque del Massapa de algo de privacidad.
Aún se sigue esperando lo que se prometió (ahora no estamos en campaña). El parque: sufre un abandono total de inseguridad (se lleva mas de 1 semana que ya no se cierra por las noches como tiempos atrás), las luces se han fundido, la droga ha vuelto a aparecer cuando con su cierre se había erradicado, los alborotos igual, etc….., en fin, de pena. Lo más curioso es que a los ciudadanos que sufrimos todo esto, se nos dijo no dejéis de llamar a la Policía Local cuando esto ocurra……hartos con “h” terminamos de que no nos hagan ni caso, se limitan a contestar de malas formas y con suposiciones “es que los parques no se cierran”, “es cometido del concejal correspondiente” y un etc…, que es mejor no comentar, cuando lo normal es que si se les avisa es por algo. Las llamadas que hicimos unos y otros, quedan registradas si es verdad que las graban. Y por último la “estrella” del abandono: todas las calles adyacentes a estas urbanizaciones de la Av. de Portugal, 89, están que dan pena de “excrementos” de perros, pues son el vertedero de toda la zona y hay que ir saltando para evitar llevarse consigo cualquiera de ellos.
¡!!!Que pena de Santa Pola limpia ¡!!! Ahora vds. señores del Consistorio dirán que es cosa de educación de los amos de los perros, que también es verdad, pero eso se podía haber subsanado hace mucho tiempo si la prepotencia y arrogancia no se hubiesen cegado ante las propuestas que se hicieron en su día; hoy, por lo menos, se habría paliado y con el ejemplo, muchos se lo pensarían antes de no recoger los excrementos de sus perros.
En fin, un cero enorme de todas las urbanizaciones anexas y un ruego para que se ponga fin a los desmanes del parque del Massapa. Como no será así, esperaremos como el santo Job a que venga alguien que tome conciencia aunque no le afecte pues no viva aquí.









